Esta frase llena de melodramatismo, es una verdad como un templo, o al menos así lo siento yo. Me miro al espejo y mi cuerpo no refleja la persona que realmente me siento, me siento alguien especial , brillante, atractivo y talentoso, me siento esbelta y elegante, glamurosa y armoniosa, me siento sensual y bella y sin embargo, el espejo no me refleja esa imagen. Para nada, lo que me refleja el espejo es una mujer llena de exageradas redondeces, para nada esbelta, ni grácil ni sensual y me odio por ello.
Sí, puede parecer exagerado, pero es cierto, me siento atrapada, una diva atrapada en el cuerpo de una gorda y punto!!

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